El fluido caloportador (aceite) ingresa al sistema a través del tanque de aceite (I), es bombeado al molde por la bomba de circulación de aceite (F) y luego regresa al sistema. Este proceso se repite continuamente. El fluido caloportador (G) calienta el aceite y su temperatura es detectada por el detector de temperatura (K). Cuando la temperatura alcanza el valor requerido, el calentador (G) deja de funcionar. Para que la temperatura descienda, la válvula solenoide de refrigeración (H) se abre, permitiendo que el agua de refrigeración pase de A a B y luego, a través de H, llegue al intercambiador de calor. El agua proveniente del intercambiador de calor, a través de B, fluye hacia la torre de agua, reduciendo así la temperatura dentro del sistema.








































